La Independencia de Cataluña y la DIADA

Cuando se viaja, es importante conocer la historia del lugar que se visita: esto permite una mejor adaptación al estilo de vida del lugar y una comprensión útil de las costumbres de sus habitantes. Si acudes a Barcelona como turista o decides vivir en la ciudad, querrás saber algo de información sobres Cataluña, la región que desde siempre lucha por la independencia y lo recuerda a todos cada 11 de septiembre con la celebración de la Diada.

Diada Barcelona
Diada Barcelona

Historia de Cataluña

Los Catalanes son un pueblo muy especial: fuertemente unido a las tradiciones y al mismo tiempo, abierto a la innovación y a la creatividad: en ocasiones "cerrado" y en apariencia temeroso (o enfadado) con el extranjero, en otras ocasiones abierto y acogedor como pocos saben serlo. Quizás el motivo de esta índole pasional es un pasado de grandes sufrimientos, pero es necesario saber cómo se formó Cataluña e ir hacia atrás, al año 768. Desde ese momento hasta el 814' el Imperio Carolingio (más o menos los actuales Franceses) controlaban una "línea" de terreno en los alrededores de los Pirineos, muy estratégica para defenderse de los Árabes, que en aquel tiempo ocupaban gran parte de la actual España que por aquel entonces, obviamente, no existía). Dicho control se organizaba en condados gobernados militar y políticamente por los condes, que se volvieron con el tiempo siempre más autónomos y cuando el Imperio Carolingio perdió poder, a través de matrimonios y pequeñas guerras, se llegó a la unificación de aquellos territorios: así nació Cataluña.

 

el territorio de Cataluña
el territorio de Cataluña

En el 1150, se produjo el matrimonio entre el conde de Barcelona y la reina de Aragón, pero tanto Cataluña como el reino de Aragón conservaron sus propios gobiernos autónomos. Más adelante, sin embargo, en el 1476, el reino de Aragón-Cataluña se unió al de Castilla a través del matrimonio entre el rey de Aragón y conde de Barcelona, Fernando el Católico e Isabel, reina de Castilla. Por lo tanto, empezó a tomar forma España. un reino unido bajo una misma corona pero, según los acuerdos, no desde el punto de vista gobernativo, que continuaron siendo autónomos. Pasado el tiempo, el reino de Castilla pareció olvidarse de este principio fundador, ya que el rey se lamentaba de la falta de apoyo militar por parte de Cataluña en caso de necesidad, y también el control monetario de las finanzas que según el rey, debería de pertenecerle. La consecuencia fue que en el 1569, Cataluña fue acusada de insolvente y sus funcionarios condenados por herejía: empezó una "lucha contra los débiles" que de hecho, sirvió al rey Felipe II para financiar sus propias guerras expansionistas.

En el 1618, empezó la famosa Guerra de los Treinta años, que empobreció a todos los territorios del Mediterráneo, llevando la carestía, dolor y locura, especialmente a causa de los mercenarios que saltaban de una facción a otra con el único objetivo de enriquecerse. La guerra involucró a todos, no solamente a los militares, también a los granjeros catalanes (ayudado por los Franceses), eliminó al gobernador de Barcelona, que había sido enviado por Castilla y llevó a Cataluña a autoproclamarse una república independiente en el 1641.Pero se sabe, la guerra es la guerra, y los Franceses no tardaron mucho en llegar a acuerdos con los Castellanos; si estos últimos hubieran traicionado a los Catalanes, los primeros les habrían cedido algunos terrenos de Cataluña... Y así sucedió.

Por lo tanto empezó la primera guerra entre Castilla y Cataluña, que duró 12 años, desde el 1640 hasta el 1652 y finalizó cuando las tropas castellanas de Felipe IV atacaron y tomaron Barcelona y los Franceses regalaron al reino de Castilla toda la parte de Cataluña que iba de los Pirineos hasta el norte, además de una parte de la Cerdeña. Se comprenderá ahora el motivo por el que en algunas partes de Francia y de Cerdeña, hoy en día, se celebran fiestas típicamente catalanas y se habla todavía este idioma como si fuera un dialecto más.

En el 1700 murió el rey Carlos II de Austria, hijo de Felipe IV, sin descendientes y empezó un nuevo enfrentamiento entre Castilla y Cataluña, conocida como la Guerra de Sucesión Española: los Castellanos querían un rey borbónico, mientras que los Catalanes (para que esto no sucediera) quería que se reconociera la legitimidad del trono a los austriacos. Por parte de los Catalanes, existía la ayuda de los ingleses, de los italianos, de los holandeses y de los austriacos, ya que todos temían la subida al trono de un rey francés. La guerra terminó con el Tratado de Utrecht, un pacto de paz celebrado en la ciudad holandesa con este nombre, a través de la cual se repartieron todos los territorios de los reinos en guerra: en el reparto, los Castellanos cedieron Gibraltar y Menorca a los Ingleses, y según los Catalanes, este fue el precio a pagar para que los ingleses negaran su ayuda a Cataluña. Fue así, que las tropas de Castilla conquistaron Cataluña y el 11 de septiembre de 1714 Barcelona cayó: he aquí el origen de la famosa Diada.

 Bandera de Cataluña durante la celebración de la Diada
Bandera de Cataluña durante la celebración de la Diada

Si te encuentras en Barcelona el 11 de septiembre, verás de todo... sobre todo, los colores predominantes serán el amarillo y el rojo, de la bandera de Cataluña. Desde la mañana hasta la noche, las calles del centro de la ciudad serán estarán cerradas al tráfico, y recorridas por cientos de catalanes envueltos en sus banderas, en ocasiones con la cara pintada como cuando se va al estadio a animar al equipo de fútbol preferido. Déjate llevar por el flujo de gente: serás conducido por los lugares simbólicos del patriotismo de este pueblo, como Plaça Catalunya o el Arco del Triunfo. Aquí encontrarás un largo conjunto de puestos en los que los catalanes venden sus souvenirs, todos de los colores de la bandera, ¡pero no sólo! Podrás descubrir que la Diada es una ocasión para revindicar la autonomía o independencia también por parte de otros territorios, como los Países Vascos o la Cerdeña. No temas: no se trata de un encuentro político, más bien de un evento compartido por la mayor parte de los habitantes, autóctonos y extranjeros, que tendencialmente respetan las tradiciones del pueblo que los acoge. se podrá comer comida callejera y escuchar buena música gracias a los conciertos que se celebrarán en la ciudad, por grupos catalanes, naturalmente.

Arco del Triunfo en el día de la Diada
Arco del Triunfo en el día de la Diada

Normalmente durante la Diada se abren al público algunos lugares importantes para la ciudad de Barcelona, como el Palacio del Gobierno (el Palau de la Generalitat se encuentra en la Plaza Sant Jaume), el Parlamento situado en el Parque de la Ciutadella, ell MNAC situado en Plaça Espanya. Si quieres aprovechar visitar dos museos gratis, debes saber que el Museo de la Historia de Cataluña y el Centro Cultural del Born para celebrar la ocasión, su entrada es libre y gratuita.

Cataluña hoy

Como ya habrás entendido, la lucha por la independencia está en el adn de los catalanes, que a lo largo del tiempo, han continuado reforzando su identidad. Quizás parezca curioso que durante la Diada recuerden la fecha de una derrota, pero probablemente a partir de aquel momento, nació el empujón para mantener las tradiciones (sobre este tema puedes leer el artículo sobre los días festivos en Barcelona) y para adoptar como lengua oficial el catalán y más bien relegar a un papel secundario el castellano. Tras la aparición de los nacionalismos en el 1900, Cataluña obtuvo su autonomía en el 1931, antes de que la Guerra Civil y la dictadura de Franco minasen su integridad. Aunque nunca obtuvo una independencia de Madrid, Cataluña hoy es una comunidad autónoma, (una de las 17 recogidas en la Constitución española del 1978), con organización propia (por ejemplo el sistema educativo, que funciona casi plenamente en catalán), y una gran riqueza dada por el turismo y por la cálida agricultura. Sobre todo, Barcelona, a la que se la considera capital, se transformó con los años una ciudad portuaria viva y la cuna de la innovación para multinacionales y startup emergentes, especialmente en el ámbito del IT, del diseño y la creatividad en general (nunca has pensado en trabajar en Barcelona?). El mismo Ajuntament de Barcelona es un ente promotor de eventos de éxito, precursor de las tecnologías aplicadas a la sociedad y activo promotor de cultura popular, pero siempre con una brisa internacional.

 
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