Perfecto para parejas, familias, ¿y por qué no? También para jóvenes que tienen ganas de un poco de relax sin renunciar a la movida española.

Faro de Roses
Faro de Roses

Cómo llegar a Roses

Roses es una ciudad de poco más de 20.000 habitantes: lo suficientemente pequeña para mantener un carácter tranquilo y típico, bastante grande como para tener todas las comodidades que se pueden desear, además de estar fácilmente accesible con el coche o el taxi. Si se llega desde Barcelona, la distancia es de dos horas y media de coche, que se puede alquilar cómodamente en uno de los negocios de alquiler de coches de la ciudad, Roses se encuentra a menos de 30 kilómetros desde la frontera con Francia, por lo que es una zona concurrida tanto por turistas franceses, como por quien viaja "por carretera" por el litoral.

Las playas de Roses

Roses es el lugar perfecto para transcurrir las vacaciones de verano: soleado, pero fresco (ya que suele hacer viento) con un paseo marítimo kilométrico (ideal para quien disfruta corriendo o haciendo jogging). En Roses puedes decidir trascurrir el día entero en la playa, refrescándote de vez en cuando con un baño en uno de los mares más limpios del Mediterráneo. Una curiosidad: la larga playa de Roses es de entrada libre, pero está bien preparada: se encuentran tumbonas que pueden ser utilizadas libremente por los bañistas. El servicio se paga directamente a la persona encargada (una sociedad gestiona toda la zona), que transita en la playa durante el día. Quien disfruta bañándose en as calas, disfrutará sabiendo que en las cercanías de  Roses se encuentran por lo menos tres, a las que se pueden llegar fácilmente a pie, recorriendo un sendero tan largo como el mar en dirección este: es suficiente caminar hacia el faro y seguir la costa desde el alto... se encontrarán una después de la otra.

Una cala de Roses
Una cala de Roses

 

Historia de Roses: La Ciudadela

Otra belleza de Roses se da por el hecho de que poco distante de su centro, es que se puede admirar y visitar desde el interior la antigua Ciudadela fortificada, en otro tiempo corazón de la ciudad. Con pocos euros, podrás vivir en primera persona la experiencia de sentirte catapultado a otra época, sumergiéndote en la historia de Roses. La Ciudadela es de hecho, un precioso testimonio del paso de las épocas históricas, la griega primero y la romana a continuación, durante las cuales cambiaron muchas cosas en la vida cotidiana de los habitantes y en los espacios urbanos utilizados, el recorrido histórico está reconstruido en el  museo interno de la Ciudadela :todo empezó con la llegada de los primeros colonos griegos procedentes de la maravillosa isla de Rodas, que dieron vida a un importante vaivén comercial muy codiciado, tanto es así que los Romanos la conquistaron, y los Visigodos, construyeron en ésta una espléndida fortaleza, que todavía hoy domina la ciudad desde la altura de la colina  Puig Rom.

La Ciudadela de Roses

 

Qué hacer en Roses

Roses es una ciudad hecha para todos, también para los jóvenes que no estén capaces de estar quietos. Durante el día, es posible realizar numerosas actividades deportivas, especialmente excursiones: desde el centro, parten numerosos caminos que condicen a las atracciones cercanas del interior (como el maravilloso pueblo medieval de Castelló de'Empúries). Para los amantes de la mountain bike está además, la reserva natural Aiguamolls, un verde parque natural y santuario para los animales que se extiende desde la costa hasta las montañas de los Pirineos. También cercano, pero en el lado opuesto de la costa, se encuentra el Parque Natural de Cap de Creus, con sus rocas esculpidas por el viento, las calas de agua cristalina, la vegetación baja y perfumada. Además, en la zona se pueden hacer muchas actividades deportivas, entre las cuáles están, el skydiving, canoa, vela y karting, windsurf, equitación,golf y contemplación de aves. Antes de lanzarse a la vida nocturna española, será maravilloso concederse un momento de relax al atardecer, quizás en el mar (Roses es famosa por sus estupendos atardeceres) gracias a su posición en la parte septentrional de la costa, que le permite capturar los últimos rayos, antes de que el sol se sumerja completamente en el agua del mar. En lo que respecta a la movida, por supuesto no tan activa como la de Barcelona, pero que no os dejará con mal sabor de boca: los pequeños bares de la ciudad abren hasta tarde, con música y posibilidades de bailar, mientras que los espectáculos de Flamenco se viven regularmente en El Patio (en la calle principal) y en El Cortijo (en Carrer Alhambra). 

Algunos senderos de Roses

 

¿Te encuentras de vacaciones en Roses y no es un buen día? No hay problema: en treinta minutos de coche llegarás a Figueres, donde podrás visitar el asombroso Museo de Salvador Dalí.

LAS FIESTAS Y LA COMIDA EN ROSES

Las fiestas populares en la ciudad, como en el resto de Barcelona, son una cosa seria. Aquí las noches de verano se organizan eventos como conciertos o cine al abierto (especialmente en la Ciudadela) o festivales dedicados a la comida. No será difícil encontrar un buen restaurante en Roses, esencialmente si se camina por las calles del centro en los alrededores de la iglesia. Exactamente como en Barcelona, se podrán saborear las maravillosas  tapas y pescado fresco de buena calidad acabado de capturar, cocinado según la tradición española. Sobre todo, aconsejamos el restaurante El Jabalí, situado en la zona oeste de la ciudad (Carrer de Jacinto Benavente 9): aquí se podrán pedir deliciosos platos de carne y pescado, servidos por personal eficiente y gentil. De hecho, si tienes la suerte de encontrarte en Roses durante la fiesta de Sant Joan, no te puedes perder en absoluto los fuegos artificiales en la playa, durante la noche entre el 23 y el 24 de junio. Además de las fiestas en honor a San Pedro, el patrón de los pescadores, animadas por los castellers de la ciudad con sus castillos humanos (una actividad tradicional típica de la zona), música, y naturalmente el buen comer: ¡"suquet de peix" para todos! 

 
Show comment form